





Benito García Cervera clama justicia a la misma
Procuraduría de Justicia
• Es el agente del Grupo Anti-Secuestros de la PGJE que tras recibir un balazo en la cabeza,
durante un enfrentamiento con un grupo de sicarios en el fraccionamiento El Rosedal, aquel
sangriento 22 de septiembre del 2009, quedó hemipléjico y además de retenerle su pago de
indemnización, le quieren dar una mísera pensión de 5 mil pesos mensuales.
AGUASCALIENTES, AGS.- A partir del 22 de septiembre del 2009, la vida de Benito García Cervera,
dio un giro de 360 grados. Trece meses antes, el mundo le sonreía. Se desempeñaba como
agente ministerial en el Distrito Federal, pero se dio la orden que le marcaría su destino para el
resto de sus días. Fue comisionado en Aguascalientes y pertenecería al Grupo Anti-Secuestros.
Ese 22 de septiembre del 2009, luego de haber pasado lista a las ocho y media de la mañana,
recibió la orden de un superior para que apoyara al titular de la Agencia del Ministerio Público
número 7.
Benito recordó que junto con el comandante se trasladó al fraccionamiento El Rosedal, lugar
donde se escenificó el enfrentamiento con un grupo de sicarios.
Las autoridades ya sabían que en ese lugar había gente armada, por unos eventos realizados
horas antes y recordó que al momento de que él y el comandante arribaron al inmueble donde se
ocultaban los sicarios, desde la azotea ya los estaban “cazando”.
Benito dijo haber visto cuando su compañero cayó abatido por las ráfagas de “cuerno de chivo”
que dispararon desde las alturas y enseguida él corrió con la misma suerte.
Fueros días, semanas, las que Benito estuvo en estado agónico, hasta que finalmente logró
ganarle la lucha a la muerte y fue dado de alta, pero en un estado de salud deplorable, porque el
proyectil que se le incrustó en el cráneo, le mató parte de las neuronas y ahora se encuentra
hemipléjico.
Su situación se ha venido agravando cada vez más, porque actualmente sufre ataques epilépticos
y convulsiones.
Pero lo que es más grave aún, es que la PGJE le ha retenido el pago de su indemnización,
además de que solamente le quieren dar 5 mil pesos de pensión, cantidad que no le alcanza
para la manutención de su esposa y sus dos hijas, así como un nieto, porque además tiene que
pagar 2 mil 500 pesos mensuales del alquiler de su vivienda, cuando él recibía 15 mil pesos
antes del enfrentamiento con los sicarios.

