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MEXICO
¡Libre Abdul Herrera Isaac!

AGUASCALIENTES, AGS.- El ex policía preventivo Abdul Herrera Isaac, acusado de delincuencia
organizada, líder de una banda de secuestradores y extorsionadores, detenido el miércoles 7 de
abril del 2009 durante un impresionante operativo encabezado por elementos del Ejército, con
apoyo de las policías Estatal, Ministerial y Municipal, así como del Grupo Anti-Secuestros, fue
dejado en libertad luego de que la Juez Mixta de Primera Instancia de Jesús María, licenciada
Laura Elena Delgado de Luna, no encontró elementos suficientes para procesarlo.
Abdul Herrera Isaac fue capturado en su domicilio ubicado en el fraccionamiento Valle de los
Cactus y pese a que según el comunicado oficial que ese día emitieron las autoridades, había
sido identificado por una pareja a la que extorsionó, la juez de la causa no encontró ninguna
prueba que lo relacionara con el mencionado delito ni tampoco comprobó que era líder de una
banda de secuestradores, al transcurrir un año y poco más de tres meses, le decretó el auto de
libertad, sin tener que pagar fianza alguna o quedar libre bajo las reservas de ley.
Desde la fecha en que fue detenido, Abdul fue recluido en el CERESO-Aguascalientes, ubicado en
la salida a Calvillo, el cual abandonó ayer a las 14:25 horas, luego de que la juez Laura Elena
Delgado de Luna, le dictó sentencia absolutoria al no encontrar elementos probatorios por el
delito de extorsión.
Abdul fue involucrado con los hechos registrados el pasado 19 de octubre del 2007, a las nueve
de la noche, luego de que una joven que iba acompañada de su primo, los cuales viajaban a
bordo de un auto y se dirigían a un billar ubicado en la zona centro del municipio de Jesús María,
fueron interceptados por dos vehículos, un Jetta en color verde y una camioneta roja, los cuales
les cerraron el paso.
La mujer dijo que de los vehículos descendieron varios sujetos y entre ellos iba Abdul y un policía
preventivo de Jesús María, identificado como Francisco Alberto Hernández Mejía.
Abdul fue acusado por la mujer de que él y Francisco Alberto se habían identificado como
elementos de la entonces AFI, ahora Policía Federal y que los venían siguiendo desde el Distrito
Federal porque traían droga, por lo que les exigían la cantidad de 100 mil pesos y que si no
entregaban el dinero, la pasarían muy mal.
Abdul también fue acusado por la mujer que le había arrebatado su bolso en el que guardaba seis
mil pesos en efectivo y que ella le decía que no contaba con los 100 mil que le exigía.
También la mujer dijo que a ella y a su primo los anduvieron paseando por varias calles en Jesús
María y les dijeron que entonces les dieran 65 mil pesos, pero como no los tenía, quedaron en la
cantidad de 28 mil pesos.
Según la mujer, ella le dijo a Abdul que iría a casa de sus progenitores a conseguir el dinero, por
lo que la subieron a la camioneta roja para trasladarla al domicilio, mientras que Francisco Alberto
se llevaba a su primo en el Jetta.
Más tarde la mujer dijo haberse comunicado telefónicamente con los extorsionadores y les dijo
que lo único que había conseguido eran cinco mil pesos, por lo que quedaron de reunirse en el
cruce de las avenidas Aguascalientes y Universidad para hacer la entrega.
Cuando la mujer se dirigía a dicho sitio recibió una llamada de su primo y le dijo que los
extorsionadores ya lo habían soltado pero que irían a su domicilio al día siguiente por el dinero.
La ofendida interpuso la formal denuncia en contra de los presuntos responsables y en los
primeros días del 2008, Francisco Alberto fue detenido y la noche del siete de abril, elementos
castrenses detuvieron a Abdul.
Tuvo que transcurrir un año y más de 3 meses para que finalmente se comprobara la inocencia de
Abdul, porque no se le comprobó su participación en el delito de extorsión ni tampoco que era líder
de una banda de secuestradores ni nexo alguno con la delincuencia organizada.
Por lo tanto, este martes a las 14:25 horas abandonó el CERESO-Aguascalientes y regresó al
lado de su familia, donde ya pasó la noche, después de haber sufrido casi 16 meses de auténtica
pesadilla.
El día que el Ejército capturó a Abdul y echó las
campanas al vuelo porque habían capturado a
un peligroso sujeto ligado a la delincuencia
organizada. Hoy que ya se comprobó su
inocencia, fue dejado en libertad.