


Son los homicidas de al menos cuatro personas, entre ellos el taxista y del
joven de 17 años…
Capturan a la peligrosa banda de asesinos
Fresnillo, Zac.- La Policía Ministerial capturó el pasado jueves en Tlaltenango, a
la peligrosa banda de asesinos, integrada por tres hombres y dos mujeres,
todos ellos adolescentes, presuntos homicidas de un joven de 17 años al que
mataron a balazos y luego lo arrojaron al tiro de una mina y del taxista que fue
encontrado sin vida en un estanque de la comunidad La Luz, así como la
violación de una jovencita de 16 años, novia de la primera víctima.
Posteriormente detuvieron a otro sujeto que confesó haber participado con los
detenidos en otros crímenes y múltiples robos con violencia.
Los presuntos asesinos fueron identificados como Adrián Ojeda Acosta de 212
años; Octavio Flores Preciado de 13; las hermanas Adelaida y Claudia Acosta
Villagrana de 16 y 15 respectivamente; César Hernández Castañeda de 17,
todos ellos con domicilio en la colonia del Valle, así como el considerado líder
de la banda, Fidel de Jesús Preciado González de 15 que vive en la colonia Los
sotoles, quienes confesaron al menos cuatro crímenes.
Dijeron que la ola de crímenes la iniciaron desde el pasado 25 de julio y los
asesinatos los perpetraron en tres diferentes municipios de la capital
zacatecana.
Una quinta víctima que resultó ser taxista de Tlaltenango, logró salvar su vida
después de que le dispararan y arrojaran a una presa de la entidad.
Fidel de Jesús Preciado González quien dice tener 15 años fue señalado por el
resto de la banda, como el “cerebro” del grupo delictivo y confesó haber
asesinado a balazos a todas sus víctimas para que no los fueran a identificar
por los robos.
En su declaración, relató cómo asesinó a un joven de 17 años, -Jesús
Villalobos Botello- y después violó, junto con César, alias “El Gringo” a la novia.
“Yo y la banda los subimos para arriba y decidimos llevarlos al Cerro del Fierro,
pero al querernos regresar en la camioneta en la que íbamos, esta no prendió y
fue cuando decidimos matarlos. Al muchacho lo bajamos a las cuevas y le tiré
dos balazos en la cabeza y cayó al tiro de la mina”, dijo sin inmutarse.
También confesó que a la novia de Jesús no la mataron porque lloró y decía
que no la asesinaran ya que estaba embarazada.
Dijo que después de asesinar a Jesús y de haber violado a la novia, abordaron
en la ciudad el taxi 133 que era conducido por Florentino Flores a quien le
quitaron 600 pesos y después se lo llevaron a la presa de la comunidad de La
Luz y lo mataron.
“Le dijimos que se metiera al agua y le metí dos balazos, cuando cayó corrimos
al taxi y nos fuimos a comprar “piedra” y cerveza en la colonia de La Esparza y
nos fuimos a la Estación San José a “quemar” la “piedra”. Fidel mencionó que
cuando regresaron a su domicilio en la colonia Los Sotoles, quemaron el taxi
para no dejar rastro alguno.
Manifestó que al día siguiente tomaron la decisión de huir de Fresnillo porque
había muchas patrullas y los policías ministeriales ya habían ubicado el
domicilio de dos integrantes de la banda y que son hermanos.
Dijo que decidieron escapar a Villa Guerrero, Jalisco, por lo que fueron a la
Zona de Tolerancia para robarse un vehículo y encontraron una camioneta Ford
Explorer blanca.
Fidel dijo que “El Gringo” le pegó un balazo al chofer y al otro lo subieron y se lo
llevaron a la presa.
“Lo bajamos y como no se animaban a matarlo, yo lo maté”, confesó
cínicamente Fidel.
Continuó su confesión y dijo que al llegar a Villa Guerrero con una tía de dos de
sus cómplices, se negó a darles ayuda por lo que abandonaron la camioneta
Ford Explorer en plena sierra, cerca de una ranchería llamada “Las Gallinas” y
después, de aventón, se trasladaron a Tlaltenango.
Dijo que llegaron por la noche y decidieron robarse un taxi para regresar a
Fresnillo y ver cómo estaban las cosas.
Confesó que amagaron al chofer del taxi número 10 y se lo llevaron a una presa
y le dijeron que se metiera al agua para matarlo, pero el ruletero logró sobrevivir.
Después se supo que fue rescatado por la policía.
Fidel dijo: “Le troné la pistola en la cabeza pero no se murió. Le tiré dos balazos,
después nos subimos al taxi y llegamos a una gasolinera pero al salir, atrás
venía una patrulla y nos escapamos”.
Comentó que en plena fuga, al llegar a los límites de Tlaltenango, César que
conducía el vehículo chocó contra unas piedras, perdió el control y se
estrellaron contra un camellón quedando el taxi destruido.
Del impacto, el hermano de Fidel que tiene apenas 13 años, se quejaba de un
dolor en las costillas. Pidieron ayuda a los vecinos por éstos los entregaron a la
policía.
Adelaida de 16 años, confesó que su papel dentro de la banda, era parar a los
conductores para que después el resto de la banda los sometiera.
“No me gustaba lo que hacíamos al principio, pero después sí lo disfrutaba
poquito, me divertía, yo no me drogaba, nomás tomaba. Mi papel era hacerle la
parada a los carros y darles los “tiros”, confesó Adelaida.
Claudia de 15 años, hermana de Adelaida, dijo que tenía apenas 10 días de
haber conocido y juntarse con la banda y durante ese tiempo no regresó a su
domicilio, pese a que su papá intentó hacer que volviera.
César de 17 años, quien era el chofer, dijo haber nacido en Estados Unidos y
que apenas tenía dos meses de residir en México y 15 días de conocer a la
banda.
Octavio de 13 años, hermano de Fidel, dijo no haber matado a nadie y que su
único trabajo era “enfierrar” a los amagados en las partes traseras de los
vehículos para que no se movieran.
Adrián Ojeda Acosta de 21 años, declaró no haber participado en el primer robo,
asesinato y violación cometida en el Cerro del Fierro y que sólo los
acompañaba, aunque sí presenció los demás crímenes.
El viernes por la tarde se conoció que agentes ministeriales ubicaron a Lucio
Bonilla Terrazas quien actualmente se encuentra internado en el área de terapia
intensiva del Hospital Regional. Su estado de salud fue reportado como grave.
Por lo tanto no pudo rendir su declaración en torno a los hechos ocurridos en la
Zona de Tolerancia, donde fue herido por la banda de asesinos cuando trató de
escapar.
Familiares del lesionado identificaron la camioneta en la cual viajaba Lucio y
trascendió que la persona que le acompañaba esa noche la conocen
únicamente como “El Minuto” cuyo cuerpo fue localizado en la presa de Jerez.
