







Los tres detenidos lo identificaron
Sí era el “Z-20” el muerto de la balacera en
Monte Escobedo
Los tres sicarios detenidos tras el enfrentamiento en Monte Escobedo, Zac., y
que resultaron involucrados en la masacre de octubre del 2008 en Lagos de
Moreno, donde cinco policías estatales murieron y tres más resultaron
lesionados, habrían reconocido que el fallecido en la balacera de Zacatecas era
efectivamente el “Z-20”.
Tras el enfrentamiento ocurrido en Mezquitic fue ultimado un individuo
identificado extraoficialmente como Carlos Alberto Maldonado Ayala alias “El
Comandante Gárgola”, que podría tratarse del "Z-20", encargado de las
operaciones del Cártel del Golfo (tráfico de drogas y extorsiones) en los estados
de Zacatecas, Aguascalientes y pretendían apoderarse de la zona Norte de
Jalisco.
Los detenidos fueron identificados como Isaías Francisco Salazar, de 20 años,
originario de Veracruz; Ricardo Cantú Hernández, de 18, originario de Monterrey
y Gabriel Santiago Bautista, de 25, desertor del Ejército Mexicano y también
residía en Veracruz.
Estos sujetos fueron detenidos por el Ejército Mexicano y la Policía Estatal en
Mezquitic luego del enfrentamiento del jueves 5 de marzo por la noche que dejó
saldo de un policía herido y un gatillero muerto.
Un grupo de sicarios ligados al grupo delictivo de "Los Zetas" se tiroteó con
elementos de la Policía Estatal en la carretera que conduce de Huejúcar a
Mezquitic, dejando saldo de un maleante muerto y un uniformado herido en una
pierna por el fragmento de una esquirla luego de que los delincuentes lanzaron
granadas de fragmentación.
Según la Procuraduría de Justicia del Estado, los sujetos detenidos además
confesaron haber participado en el ataque con granadas, donde cinco policías
estatales de Jalisco fueron victimados el 8 octubre del 2008 en las cercanías
del Centro de Justicia Regional, en Lagos de Moreno.
Tras la balacera ocurrida en Mezquitic, se dijo que el maleante muerto era
Carlos Alberto Maldonado Ayala, el "Z-20", quien habría sido identificado por los
tres sicarios detenidos posteriormente.
A éstos se les aseguró al momento de su detención un rifle AR-15, una pistola
tipo Escuadra calibre 9 milímetros, tres granadas de fragmentación y cinco
teléfonos celulares y quedaron a disposición de la Subprocuraduría de
Investigación Especializada en Delincuencia Organizada para ser investigados.











