Ahogado en una fosa pereció un anciano
Lamentable tragedia se registró en una granja ubicada en el rancho
Las Carretas, perteneciente al municipio de Jesús María, al encontrar
el cuerpo de un anciano que cayó a una fosa con agua turbia el
pasado martes y fue hallado hasta el miércoles, luego de que su
esposa reportó su desaparición.
El occiso llevó en vida el nombre de Mauricio Nieves Prieto, quien
contaba con 70 años y tuvo su domicilio en la mencionada granja.
El miércoles a las 12:20 horas la guardia de agentes de la Policía
Ministerial recibió un reporte acerca de que en dicho lugar, se
encontraba una persona del sexo masculino sin vida, a causa de una
sumersión.
El fiscal Carlos Márquez Rodríguez, acompañado de elementos del
Grupo Homicidios y de Servicios Periciales se trasladó a dicho lugar,
en un predio propiedad de una persona identificada como Arturo, que
era donde vivía Mauricio Nieves Prieto y su esposa Delfina Tejeda
Vargas de 70 años.
Durante la inspección ocular llevada a cabo en el lugar de los
hechos, el cuerpo del septuagenario fue encontrado en sumersión
completa, a un metro de la orilla de la fosa.
Al iniciar las investigaciones, los agentes del Grupo Homicidios se
entrevistaron con Delfina Tejeda Vargas, de 70 años, quien se
identificó como esposa de Mauricio y dijo que el martes a las cuatro
de la tarde ambos estaban platicando en el interior de su domicilio.
Dijo que ella salió a visitar a su hermana Josefina, quien vive en la
comunidad Miravalle, ubicada a un kilómetro de su domicilio y al
regresar, ya no encontró a su esposo, por lo que salió a buscarlo
hasta la terminal de camiones que se ubica en el Centro Comercial
Agropecuario, instalado a un lado de la carretera 45 Norte.
Al no encontrarlo, decidió regresar a su domicilio, permaneciendo
despierta toda la noche en espera de que llegara.
Al día siguiente, al ver que no había llegado, salió nuevamente a
buscarlo en los alrededores y al no localizarlo se dirigió con su
hermana Josefina, contactando con la hija del comisario, quien se
encargó de reportar los hechos a la Policía Municipal.
Minutos después llegaron varios elementos policíacos y se la
llevaron a su casa y al momento de entrar, se percataron que en la
fosa, la cual contenía agua turbia, había una cachucha y con una
varilla comenzaron a buscar el cuerpo, hasta que finalmente lograron
encontrarlo.
Al ver que ya no presentaba signos vitales, requirieron la presencia
del Agente del Ministerio Público en turno, adscrito a la PME, quien se
encargó de levantar la fe de cadáver correspondiente y ordenó el
traslado del cuerpo al anfiteatro del Servicio Médico Forense.



