Para no pagar deudas, empresario finge asalto y se dispara en un
brazo

Elementos de la Policía Ministerial pusieron al descubierto el la farsa
con la que el propietario de dos Casas de Cambio, pretendía cubrir el
desfalco que tenía con sus dos socios y que ascendía a la cantidad
de 600 mil pesos, luego de haber denunciado sido atracado el
pasado jueves 3 de enero a manos de tres individuos que según su
propia versión, le despojaron de 78 mil 344 dólares, y al resistirse al
asalto, uno de ellos le disparó con un arma de fuego, hiriéndole en el
hombro derecho.
Rodolfo Alfaro Malo, de 37 años, con domicilio en la calle Paseo del
Maple número 132 del fraccionamiento Bosques del Prado Oriente
fue detenido en las instalaciones de la PME, lugar a donde había
acudido a petición del Agente del Ministerio Público número 1,
Arnoldo Chávez Lomelí, quien el pasado martes a las 10:30 horas
ordenó su comparecencia para que acreditara la propiedad de su
vehículo y revisara los archivos de fotografías con la intención de que
pudiera identificar a los sujetos que lo habían asaltado y lesionado
de un balazo.
Sin embargo, al ser sometido a un segundo interrogatorio comenzó a
caer en una serie de contradicciones que finalmente lo llevaron a
terminar por confesar que todo había sido planeado por él mismo,
con la intención de subsanar un adeudo que tenía con sus dos
socios, Heberto Vara Muñoz y Humberto Vara Oropeza, el cual
ascendía a una cantidad aproximada a los 600 mil pesos.
Con respecto a cómo sucedieron los verdaderos hechos, manifestó
que la noche anterior al día del asalto, -el miércoles 2 de enero- tomó
la decisión de llevar a cabo su plan, aprovechando que su esposa e
hijos estaban en el Distrito Federal.
Su plan consistió en acudir a una Casa de Cambio con el supuesto
efectivo en dólares que llevaría en un portafolios y que al salir, lo
asaltarían y de esa manera justificar el desfalco ante sus dos socios.
La mañana del jueves tres de enero, antes de salir de su domicilio
con rumbo a la Casa de Cambio, sacó de la caja fuerte un arma de
fuego tipo revólver en pavón color negro, calibre .38 Especial que
tenía abastecida con 5 cartuchos útiles y la guardó en el interior de su
automóvil marca Nissan Maxima, modelo 1999, color dorado con
placas de circulación 558-PLB del Distrito Federal.
Aproximadamente a las nueve de la mañana salió de su domicilio y
se trasladó a su negocio, que es una Casa de Cambio denominada
“Alfacar” ubicada en la calle Gorostiza número 109 letra A de la zona
centro.
Ahí permaneció hasta las 11:30 horas y luego se dirigió a otra Casa
de Cambio, la cual se ubica en la calle General Barragán
denominada “Prodira” sin llevar el efectivo en dólares que había
mencionado, porque nunca existieron, ni el dinero ni el portafolios,
que en su primera declaración mencionó haber utilizado para
guardar y transportar los billetes americanos.
En la Casa de Cambio “Prodira” permaneció 10 minutos, tiempo en
el que se entrevistó con la cajera Olivia Silva Torres, a quien
únicamente le pidió cotizaciones y la cuestionó con relación a que si
tenía el efectivo en moneda nacional del equivalente a la cantidad de
dólares que supuestamente llevaba en el portafolios.
Dijo que enseguida se trasladó hacia un terreno baldío cercano a su
domicilio, concretamente donde se ubican unos campos de futbol,
lugar que previamente ya había escogido para llevar a cabo su
cometido.
A las 12:00 horas llegó al lugar y estacionó su vehículo cerca de un
árbol, socó el arma de fuego la cual tomó con su mano izquierda,
para enseguida tomar el volante con la mano derecha y en ese
momento accionó el revólver disparándose en el hombro derecho a
una distancia aproximada de cinco centímetros.
En cuanto se lesionó con la pistola, se bajó del auto por el lado
izquierdo, avanzó unos cuantos pasos por la parte posterior y aventó
el arma de fuego a unos matorrales, abordando nuevamente el
vehículo y reiniciar su marcha rumbo a la avenida Aguascalientes.
Al llegar al crucero con la calle Parras del fraccionamiento Parras, dio
vuelta en “U” hacia el poniente por la avenida Aguascalientes hasta
llegar al bulevar a Zacatecas, enfilando hacia el norte, toda vez que
sabía que en ese lugar, por lo general, se encuentra un oficial de
Tránsito Municipal, al lado norte del puente a desnivel.
Al encontrar al uniformado le dijo que lo habían asaltado y que
necesitaba ayuda, por lo que cuando el agente de Tránsito se percató
que sangraba del hombro derecho, de inmediato solicitó el auxilio del
Servicio de Emergencia 080 y minutos más tarde, a bordo de una
ambulancia fue trasladado al Central Médico Quirúrgica donde tuvo
que ser intervenido.
Finalmente todo quedó al descubierto y ahora Rodolfo Alfaro Malo
quedó a disposición de las autoridades correspondientes por
falsedad en declaración ante una autoridad o fedatario público.