Se ahorcó una estudiante



•        A sus 15 años fue víctima de una fuerte depresión que la orilló a
tomar tan fatal decisión. Todo fue porque reprobó una materia en la
Preparatoria donde estudiaba.


A sus 15 años de edad y con toda una vida por delante, una
estudiante se quitó la vida la noche del pasado sábado, ahorcándose
en su domicilio en el fraccionamiento Jesús Terán presuntamente
deprimida porque reprobó una materia de la Preparatoria.
La joven que escapó por la puerta falsa fue identificada como
Estefanía Enoé de la Cruz Rodríguez, quien tuvo su última morada en
la calle Ignacio Manuel Altamirano número 111 del fraccionamiento
mencionado.
Fue hija de Ismael de la Cruz y Julieta Rodríguez, quienes además
procrearon otros tres hijos. Nadie de ellos daba crédito a la tragedia
por la que estaban atravesando.
De acuerdo a las primeras investigaciones que realizaron las
autoridades al tomar conocimiento de los hechos, la quinceañera era
muy querida por sus padres debido  que era la menor de toda la
familia y recientemente había entrado a estudiar a la Preparatoria
“Benito Juárez”.
La tarde del pasado sábado la adolescente les confesó a sus padres
que había reprobado una materia en la escuela, a lo que Ismael le
respondió que no se preocupara, ya que luego la podría aprobar
mediante un examen extraordinario.
Sus padres trataron de darle su apoyo para que ella no se sintiera
mal, pero, probablemente Estefanía sintió que estaba defraudando la
confianza de sus padres y entró en una severa depresión emocional
que la llevó a atentar contra su vida.
Después de que sostuvieron esa plática, Ismael y Julieta decidieron
salir a caminar e incluso aprovecharon para invitar a su hija a que los
acompañara, pero ella no aceptó, ya que les argumentó que se iba a
bañar.
Alrededor de las 17:30 horas el matrimonio salió del domicilio y
entonces la estudiante se quedó sola, lo que lamentablemente
aprovechó para quitarse la existencia.
Se dirigió al baño y un extremo de un cinturón café de piel de su papá
lo amarró al tubo de la regadera, a una altura de 2.05 metros, y el otro
a su cuello.
Para conseguirlo se subió encima de un bote de plástico en color
blanco. Una vez amarrado el cinto, Estefanía se dejó caer del bote y
de esta manera se ahorcó.
No fue sino hasta las 7 de la noche cuando sus padres regresaron al
domicilio y les llamó la atención el hecho de que la puerta del baño
estuviera cerrada, ya que creían que su hija ya se había aseado.
Extrañado, Ismael abrió la puerta del baño y encontró a su hija
suspendida con el cinturón, por lo que rápidamente se lo desamarró
del cuello para luego cargarla y llevarla a una habitación y acostarla
sobre la cama.
Posteriormente avisaron al Servicio de Emergencia 080 y más tarde
los paramédicos se encargaron de certificar la muerte de la jovencita.