Empleado del INEGI se suicida al ingerir gran cantidad de pastillas
Durante el transcurso de la madrugada del pasado martes, un
empleado que padecía de diabetes, ya no soportó la enfermedad que
lo había vuelto bastante agresivo, y decidió acabar con su vida, al
ingerir gran cantidad de pastillas.
El protagonista de este suicidio fue identificado como Francisco
Javier Valdez Sandoval, quien contaba con 42 años y tuvo su última
morada en la calle Pedro Ascencio en el fraccionamiento Morelos.
El martes a las 07:50 horas el Servicio de Emergencia 080 recibió un
reporte de que en el citado domicilio una persona se encontraba sin
vida, al parecer por ingesta de pastillas.
De inmediato se trasladaron a dicho domicilio paramédicos del ISEA,
a bordo de la ambulancia ECO-190, a cargo de Salvador Flores y una
vez que hicieron su arribo, los familiares de Francisco Javier los
condujeron hasta la habitación donde se encontraba tirado sobre el
piso, a un costado de la cama y a un lado había varios cajas de
pastillas.
Una vez que los paramédicos lo auscultaron, confirmaron que ya no
presentaba signos vitales y establecieron que por lo menos ya tenía
seis horas de haber fallecido.
Enseguida fue requerida la presencia de la licenciada Claudia Liliana
Barajas Alvarez, Agente del Ministerio Público en turno, adscrito a la
PME, quien se encargó de dar fe de cadáver.
Durante la inspección ocular, encontraron varias cajas vacías de
pastillas que estaban sobre el tocador y junto a éstas, ubicaron el
recado póstumo que Francisco Javier escribió antes de ingerir los
barbitúricos.
El recado decía lo siguiente: “10/12/07 para el amor de mi vida Elvia
Ruiz Cornejo gracias mi amor por estos casi 7 años llenos de amor
de toda mi vida con tu ternura perdóname por todos los malos
momentos que te he hecho pasar y por esta decisión esta
enfermedad no me deja salir adelante y los problemas en el trabajo
Elvia recuerda que todo lo que tengo es tuyo mi amor no quiero que
sufras por mí sólo recuerda que te amo y que te amaré eternamente
tu ranita Francisco Javier Valdez H. los momentos más hermosos de
mi vida los pasé a tu lado entre tus brazos te amo Elvia”.
En la parte inferior izquierda se observó una figura en forma de
corazón y dentro la leyenda Elvia y Javier.
Al iniciar las investigaciones, los agentes ministeriales se
entrevistaron con Elvia Ruiz Cornejo, de 35 años quien dijo ser
concubina de Francisco Javier y dijo que el lunes se encontraba en
su domicilio con su concubino y un primo de nombre Juan.
A las 19:00 horas Juan se despidió y fueron a encaminarlo a la
avenida Siglo XXI para que tomara un taxi. Ya de regreso, pasó una
camioneta y el conductor, sin motivo alguno, le mentó la madre a
Francisco Javier quien corriendo se fue hasta el módulo para hablar
por teléfono de una caseta pública.
Cuando ella estaba a punto llegar con él, Francisco Javier abordó un
auto de alquiler y se retiró, sin saber hacia dónde se dirigiría, y
regresó nuevamente a su casa a las 21:30 horas con la camisa
rasgada y le pidió una daga o un machete, pero ella no hizo caso a
tan petición, por lo que su concubino se salió nuevamente y retornó a
las 23:00 horas.
Enseguida se metió a su recámara y se encerró con seguro, por lo
que ella le estuvo hablando pero no le contestó, escuchando que
profería insultos y groserías, hasta que finalmente se quedó dormido.
Elvia dijo haber escuchado golpes en la madrugada pero no le dio
importancia y a las seis de la mañana se levantó para prepararle el
lonche y se fuera a trabajar, pero al ver que no salía, fue y le habló y al
no obtener respuesta, fue por un hermano de su concubino, quien
llegó acompañado de un hijo y entre ambos tumbaron la puerta y
encontraron el cuerpo de Francisco Javier tirado en el piso.
Al ver que estaba inconsciente llamaron a los cuerpos de
emergencia y más tarde les confirmaron que ya había dejado de
existir.



